GASTRONOMÍA

Uno de los elementos más representativos de una cultura es su comida. Por eso cuando Usted visita un país extranjero siempre trate de probar la comida tradicional de la nación.

 

 

 

 

La gastronomía de Rusia es variada y sabrosa, mezcla lo mejor de las cocinas orientales y occidentales, deriva de una riqueza inumerable de platos, debido en primer lugar al carácter multicultural y en segundo lugar a la vasta extensión geográfica del país. La comida típica rusa es muy rica, pero también tiene bastantes calorías, porque en invierno se necesita más energía. En este artículo intentarémos contestar a una de las preguntas más frecuentes de todos los viajeros: “¿Qué comida regional consideran que un extranjero no debería dejar de probar si visitara su país?”

SOPAS:

Existe una gran cantidad de clases de sopas, para todos los gustos y estaciones del año: las hay frías y calientes, de carne y de pescado, de verduras y de setas, con leche y hasta hay sopas dulces. En muchas casas rusas se considera que es saludable comer sopa todos los días como el primer plato de la comida.

SCHI. Con este nombre, femenino plural en ruso y de difícil pronunciación para cualquier extranjero, se denomina una de las más famosas sopas rusas. Lo característico de esta sopa es que era la comida preferida de todo el mundo ruso, tanto de los zares como de los pobres, aunque bien es cierto que su contenido podía variar. Los pobres se contentaban con la así llamada “sopa vacía” preparada de col y cebolla. En cambio, la gente acomodada disfrutaba de una versión más “rica”, preparada a base de caldo y trozos de carne. A pesar de la gran variedad de Schi, el método de preparación y el aroma característicos siempre son los mismos. Las Schi en su versión más completa se prepara con seis ingredientes básicos: col (es la base de la sopa, se puede usar col fresca o aderezada en salmuera), carne o, raras veces, pescado, zanahoria, raíz de perejil, condimento picante (cebolla, apio, ajo, perejil, pimienta, laurel), condimento agrio (crema agria de leche, salmuera de col). Los ingredientes más importantes son el primero y el último, los que le dan al plato el sabor ácido y el aroma único, y no se puede preparar sin ellos.

BORSCH. Esta sopa de origen ucraniano es la más popular en Rusia. Lo característico del Borshch es su color rojo intenso que le dan las raíces de remolacha, también lleva carne picada, zanahorias, patatas, tomates, cebolla, col etc. Se sirve con Smetana – una crema agria de leche que en Rusia adoran. Aunque hay diferentes variantes del Borsch, lo que lo diferencia es su espesura y toque grasoso; es un plato muy llenador.

OKROSHKA es una sopa fría muy popular que se toma principalmente en verano. El nombre proviene del ruso “kroshit” (крошить) que significa picar (en pequeñas partes). La versión clásica de esta sopa consiste en una mezcla de verduras crudas (como pepino, cebollas de primavera, rábano), patatas cocidas, huev, jamón con la bebida tipica rusa Kvas (véase más abajo). Es posible reemplazar el Kvas con Kéfir (véase más abajo). La mayoría de la gente prefiere poner sobre la superficie una cucharada de Smetana (esta crema agria de leche ya conocen).

PLATOS PRINCIPALES:

Como segundo plato se ofrecen distintos platos de carne, ave y pescado. La carne normalmente se sirve bien hecha, los rusos no están acostumbrados a la carne cruda. De las verduras y como guarnición en Rusia se come mucha patata, preparada de distintas maneras (hervida, frita, puré, etc.). También se usa la verdura, pasta, arroz, kasha de alforfón (véase más abajo).

PELMENI (una especie de ravioli). Los Pelmeni siberianos merecen especial atención puesto que es precisamente esta la variedad más famosa en toda Rusia y se ha convertido incluso en una tarjeta de visita de la gastronomía nacional. En las condiciones del clima frío de Siberia, los Pelmeni resultaron ser un plato ideal. Son fáciles de preparar y conservar ya que, una vez hechos, bastaría con dejarlos fuera de casa durante el invierno. Tradicionalmente los Pelmeni se hacen de varias carnes: ternera, cerdo o cordero, a las que se les puede añadir carne de ave. Durante la cocción del producto preparado se añade sal al agua hirviendo o al caldo en el que se cuecen. El plato que resulta se sirve con mantequilla o Smetana. Una de las principales tradiciones del consumo “casero” de este plato es la preparación de un “pelmén feliz”. En el último pelmén preparado se inserta un relleno muy especial: pimiento, una moneda o incluso un botón. La persona que “tenga la suerte” de comerse ese pelmén tendrá suerte en la vida.

KASHA GRÉCHNEVAYA – es un plato tradicional ruso de alforfón (en ruso este cereal se llama “grechka”, desconocido en España y América Latina). Hay un dicho ruso que dice: “Schi y Kasha es nuestra comida”. La Kasha se sirve como plato principal, como acompañamiento para carne o pescado o como ingrediente de un plato compuesto (como por ejemplo, cordero frito relleno de Kasha de alforfón, que era un plato muy popular en la Rusia prerevolucionaria). La Kasha pasó a ser el plato que los rusos suelen comer en el desayuno, forma parte de la dieta de la gente que cuida de su salud, y es imprescindible para la alimentación de los niños pequeños. Además de ser saludable, es un plato accesible para todos y además, fácil de hacer.

BLINÝ. Los Bliný son lo que en diferentes partes del territorio hispanohablante se puede encontrar con el nombre de “panqueque” o “crepe”. En Rusia este plato ocupa un lugar muy especial, consiste en unas crepes que se comen con diversos acompañamientos, entre ellos caviar, Smetana, miel, salmón, carne, jamón, mermelada, dulce de leche y chocolate; y se consideran ícono fundamental de la gastronomía rusa en el exterior. Es cierto que en nuestros días no ha desaparecido el gusto por este plato; sigue siendo muy popular y, en cierto sentido, ritual. Por ejemplo, durante la semana de la Máslenitsa – festejo que simboliza la despedida del invierno y la espera de la tan ansiada primavera, cualquier ama de casa le ofrecerá los Bliný. La tradición de preparar las crepes proviene de la época precristiana, de los tiempos en que se consideraban símbolos del Sol y se creía que comiéndolas la persona adquiría una parte de su calor y poder. Más tarde el “objetivo” de los bliný cambió, pero no han perdido una cierta magia. Hasta hoy día se considera que cuantas más crepes se coman durante la semana de Máslenitsa, más exitoso será el año siguiente.

EMPANADAS. Es uno de los platos típicamente rusos. La palabra “pirog” (empanada), que viene del ruso antiguo “pir” (banquete), señala que ninguna fiesta solemne podía celebrarse sin empanadas. En la gastronomía rusa destacan las numerosas clases de empanada: grandes y pequeñas, abiertas y cerradas, redondas, triangulares o cuadradas, delgadas o gruesas, con solo un tipo de relleno o con varias capas.

                                                                              En cuanto a la preparación del plato, es importante saber que hay básicamente dos tipos de masa: la masa sin levadura y la masa con levadura (la preferida). Las empanadas favoritas siempre han sido las saladas, las empanadillas dulces (pasteles) también son populares en Rusia desde la antigüedad y, cuando se popularizó el té en el siglo XVII, se convirtieron en su mejor acompañamiento. Se solían rellenar con mermelada o confitura.

BEBIDAS:

KVAS. Durante siglos el Kvas ha sido la bebida preferida de los rusos en la época de los sofocantes calores estivales. Se elabora con harina de centeno, malta y pan de centeno (pan negro). La mezcla se deja fermentar en agua. Gracias a las levaduras que se utilizan en su fabricación, el Kvas es una buena fuente de vitamina B. La peculiaridad de esta bebida en lagastronomía rusa es que se emplea también como base líquida para cocinar Okroshka (véase más arriba), que se sirve fría.

KÉFIR es una de las bebidas más populares de Rusia, se hace a base de leche a la que se añade un fermento natural, el hongo de Kéfir. Una veintena de microorganismos que habitan en el hongo trabajan para crear la bebida. El Kéfir es a la vez una bebida refrescante, alimenticia y medicinal.

KISEL es una antigua bebida rusa. Es rica y saludable y se puede preparar de frutas, hortalizas, grano o miel. Se conocen dos métodos de preparación, el ruso y el europeo. En el primero de los casos el Kisel se hace a base de grano (avena, centeno, trigo etc.); en el segundo, a base de almidón. Los kiselí de frutas también tienen propiedades curativas que provienen de las frutas de las que está hecha la bebida. Así, el Kisel de arándano rojo es la mejor bebida para los que están resfriados o tienen gripe. El arándano azul ayuda a aliviar el malestar estomacal y mejora la visión. El Kisel de manzana se recomienda para prevenir anemia y mejorar la digestión. El Kisel de guinda tiene propiedades antisépticas y es un buen remedio contra las afecciones respiratorias.

MEDOVUJA es una bebida tradicional alcohólica fermentada basada en miel. Su origen está en la recogida de miel silvestre, uno de los primeros oficios de los eslavos. Durante la Edad Media la Medovuja era bastante popular, tenía excelente calidad y un gran número de variedades. Al final de todos los cuentos rusos populares siempre aparecen las palabras “Y yo estuve ahí, miel y cerveza bebí, por todos los bigotes corrieron pero en la boca no se metieron” en referencia a los festines con los que acaban muchas fábulas. El volumen de alcohol es desde 5 hasta 16%.

VODKA es una bebida alcohólica fuerte (40% de alcohol) típicamente rusa. Se produce generalmente a través de la fermentación de granos y otras plantas ricas en almidón, como el centeno, trigo o patata. El origen del Vodka causó una controversia internacional a finales de la década de 1970 (nada asombroso puesto que siempre las ha causado) cuando Polonia trató de reclamar que se conocía al Vodka dentro de las fronteras del Reino de Polonia mucho antes de que éste se conociera en el Imperio ruso. El historiador Viliam Pojliobkin tardó años en investigar y confirmar que el Vodka se tomaba en Moscovia en el siglo XV, mientras que Polonia no pudo probar que el Vodka local (gorzałka) se produjera antes de mediados del siglo XVI. Rusia, indiscutiblemente, ganó la disputa internacional sobre la invención del Vodka y mantiene sus derechos como su bebida nacional. El Vodka se asocia con muchas costumbres:

  • No es aconsejable mezclar Vodka con otras bebidas tales como cerveza, vino o bebidas tónicas. Los rusos prefieren tomar el Vodka puro.
  • No se pone hielo, la botella se enfría entera.
  • El Vodka no se bebe antes o después de comer, sino se acompaña con “zakuski” – entremeses. Al comenzar a beber, es vital la elección de la comida que servirá de acompañamiento. La carne es buena así como también es buena la mayoría de los pescados, pan negro, patatas cocidas. Las verduras crudas deben ser reemplazadas por sus análogas saladas o marinadas.
  • Se pronuncian muchos brindis (en ruso – “tost”), el más famoso es “Na zdoróvie” (¡Salud!). Beber antes del brindis se considera un desliz de primer orden.
  • El Vodka se considera predominantemente una bebida para hombres. Por cierto, por la estadística, el 30% de los rusos afirman nunca tomar bebidas alcohólicas.

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